Capturados extorsionistas en Silvania, Cundinamarca. Mediante videollamadas exigían el traspaso de una finca y el pago de $500 millones.

De este caso se supo mediante reporte del comandante de la Policía Cundinamarca, coronel Andrés Fernando Serna Bustamante, una vez quedó formalizada la presentación de los acusados ente la justicia.

Se conoció que el par de hombres se hacía pasar como integrantes de un grupo irregular, actitud con la cual pretendían ejercer más temor y presión a fin de que la víctima cumpliera con las demandas criminales.

Mediante videollamdas, en las cuales se presentaban con uniformes de uso militar, materializaron la acción delictiva que concluyó con la captura del par de hombres; contra ellos pesa medida de aseguramiento en prisión.

La aprehensión de los dos implicados ocurrió las últimas horas en labores del Gaula Cundinamarca, procedimientos ejecutados a lo largo de los últimos días.

Mediante procedimientos investigativos, los agentes de la Policía acopiaron el material suficiente con el cual argumentaron los señalamientos ante la Fiscalía y los jueces de conocimiento.

El trabajo fue desarrollado en el marco de una ofensiva integral contra el delito ejecutado a través del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA). La detención ocurrió en flagrancia de acuerdo con reportes oficiales.

Según el coronel Serna Bustamante, jefe de la Policía en Cundinamarca, los delincuentes contactaron a la víctima y lo presionaron para firmar el traspaso de las escrituras de una finca. Ésta propiedad se encuentra ubicada en la vereda Santa Rita. Confirmó que, también, exigían la suma de 500 millones de pesos, amenazando con atentar contra su vida y la de su familia si no accedía a las demandas.

El modus operandi de los criminales consistía en realizar videollamadas donde se presentaban con prendas de uso privativo de las fuerzas militares, identificándose falsamente como miembros de un grupo armado ilegal.

Con ello buscaban generar mayor intimidación y simular un poder coercitivo que en realidad no poseían. Las investigaciones permitieron establecer que también ejercían presión directa a la víctima en encuentros presenciales, agravando el nivel de intimidación.

Durante el operativo se logró incautar un arma de fuego tipo revólver, dos teléfonos celulares y dos motocicletas que serían utilizadas para movilizarse en la zona rural del municipio. Los detenidos fueron presentados ante la Fiscalía General de la Nación y un Juez de Control de Garantías que les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario. Los acusan de secuestro simple en concurso con extorsión agravada y porte ilegal de armas de fuego.

Ante ese panorama, la Policía considera importante la unión de esfuerzos entre la comunidad, autoridades y Fiscalía; considera que ello es fundamental para frenar las redes criminales que pretenden sembrar el miedo y enriquecerse a costa del bienestar de los ciudadanos.

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