El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció este viernes que, tras un año de enfrentar una de las crisis hídricas más graves en la historia de la ciudad, el racionamiento de agua será levantado de manera definitiva a partir del sábado.
“Después de un año, y gracias al compromiso de toda la ciudad, la crisis de agua más grave en la historia de Bogotá ha terminado”, afirmó el mandatario.
La decisión se toma luego de varios meses de restricciones por zonas, implementadas para garantizar la sostenibilidad del sistema de abastecimiento ante los bajos niveles en los embalses que surten a la capital. La medida, que afectó el consumo en hogares, industrias y comercios, será suspendida tras evidenciarse una recuperación sostenida en los niveles de los principales embalses del sistema Chingaza.
A partir del sábado 12 de abril se restablecerá el servicio de manera permanente, comenzando por los sectores de Suba, Usaquén y las zonas de suministro que cubren a Chía, Cajicá, Sopó, Tocancipá y Cojardín.
El levantamiento del racionamiento se sustenta en la recuperación de los niveles de los embalses que integran el sistema Chingaza, que agrupa los embalses de San Rafael y Chuza, que a corte del 2 de abril de 2025 alcanzó un volumen de 118 millones de metros cúbicos almacenados.
Este nivel se ubica 9 millones de metros cúbicos por encima de la curva guía.
